APOCALIPTICO
Tengo una tercera respuesta por correo electrónico. La persona que me responde es Patricia, y es mi sobrina política, a quien quiero y estimo muchísimo. Patricia en su repuesta deja ver su opinión sobre este asunto tan controversial. Y creo que esta opinión, es la de muchos. Nos dice lo siguiente:
“Yo aunque soy católica y todo lo demás, no tengo ningún problema con los homosexuales y sus opciones y preferencias, mientras no haya escándalo. Los que nos decimos normales, hacemos tanto escándalo que me parece tienen tanto derecho como cualquier mortal. Eso con referencia a los derechos civiles. Con respecto a la adopción, hay padres que violan, que maltratan, que los anulan de todas las formas, que al final hay tanto pervertido con niños y adultos ¿Qué cosa es normal? ¿Quiénes somos nosotros para decir que está bien y que mal?
Hay que tener cuidado con homosexuales, como con los heterosexuales. Matan a las esposas porque ya no quieren estar con ellas, por ninguna razón les tiran agua hirviendo, etc.
Debemos hacer las cosas lo mejor posible sin pasar por encima de nadie y ser mejores cada día. Eso es lo que pienso, respeto a los demás y nada más. Un beso Paty”.
Mi opinión:
La violencia venga de donde venga, siempre será algo que estará mal, y no necesita decirlo nadie para llegar a entender esto (esto con relación a pensar que ¿quiénes somos nosotros para decir que está bien y que mal?)
Cuando se trata de analizar un hecho sociológico que se desencadenara en cambios sustanciales en la existencia de la humanidad, necesariamente no se está haciendo escándalo. La antropología moderna está estudiando estos comportamientos en la humanidad, y está descubriendo que todo apunta a la desaparición de la raza humana. La cultura de la muerte se abre paso – El aborto, la eutanasia, la legalización de las drogas, y el broche de oro: le legalización del matrimonio entre homosexuales, que aseguran la no continuación de la especie. Y ojo que esto no tiene que ver nada con que si soy católico o no.
Entonces, todos estos estudios a nivel científico, nos están demostrando que a eso llegaremos, y no es cuestión de hacer escándalo o no. No se puede detener el avance de la ciencia al respecto por temor a decir la verdad y quedarnos callados. Los estudios antropológicos y sociológicos al respecto seguirán su curso, y nosotros no seremos nadie para detenerlos. Conforme se realice esto, estaremos más seguros de su veracidad. Ojala no sea demasiado tarde.
