EL ORGULLO GAY
Nosotros no nos reproducimos, nosotros nos procreamos (no somos fotocopiadoras o fábricas que hacen productos en serie). Para la procreación de un ser humano, se necesita el espermatozoide masculino y el óvulo femenino. ¿Es posible pensar que de dos espermatozoides se pueda generar una nueva vida humana? (…); o…, a lo mejor ¿de dos óvulos femeninos se pueda hacer lo mismo? (…).
En el preciso momento que se fecunda el espermatozoide masculino con el óvulo femenino, nos convertimos en procreadores de una nueva vida humana, y para nosotros los creyentes: en ese preciso momento, Dios crea una nueva alma o espíritu que se deposita en ese nuevo ser humano. Entonces, nosotros somos coparticipes de esta creación continua en la vida de la humanidad.
La historia de la humanidad, en estos tiempos está viviendo una corriente existencialista muy particular e interesante de analizar. Se está formando una nueva comunidad de humanos homosexuales. Esta comunidad está luchando y tratando de que toda la humanidad la considere como tal, la respete, y la reconozca como legítima. Combaten para que se legalice sus uniones en matrimonio. Para formar familia con hijos (pero en este caso, los hijos tienen que ser adoptados, ya que no pueden, ni tienen la facultad de procrear).
Pero el asunto es que: para que la humanidad considere, respete y reconozca legítimo un comportamiento humano, tiene necesariamente que proyectarse a las consecuencias de esta aceptación. Yo acepto tal o cual comportamiento en las personas, ¿y?... ¿Qué pasa después?
Imaginémonos una escuela de estimulación temprana para la homosexualidad. Imaginémonos charlas prematrimoniales para parejas homosexuales ¿Cómo trataríamos el tema de las relaciones sexuales en esta unión? El tema es bien, pero bien complejo si profundizamos en las consecuencias.
Y para una persona como yo, que le gusta adentrarse en temas ficticios y futuristas al escribir: Imaginémonos una humanidad homosexual. ¿Qué pasa con el “creced y multiplicaos”?... ¿El fin de los tiempos?
Esta actitud en el comportamiento del ser humano, es solamente una perlita en el collar de acontecimientos, que inexorablemente llevarán a la humanidad a su autoeliminación: Contaminación ambiental, guerras, hambrunas, etc.… Sigamos pues relativizando y aceptando todo esto, y el fin será inminente.
