LA SONRISA DE ROSARIO
No creo que se necesite ser psicólogo o psiquiatra para darse cuenta que algo anda mal en la cabeza de esta chica. Una insensibilidad al dolor ajeno es lo que muestra. –“se cayó pues, jajaja”-. No sé exactamente como trabaja nuestro cerebro pquiátricamente hablando; pero pareciera que a la “jovencita” le está faltando un componente químico natural, que sería el que nos mueve a sentir compasión por los demás.
A sí mismo, yo opino, que sería bueno – no sé si ya lo están haciendo – averiguar si el comportamiento anómalo que presenta esta señora joven, viene de antiguo. A lo mejor su dolencia cerebral, viene de fábrica, porque de lo contrario, estaríamos hablando de un trauma desquiciante, que se iniciaría después de la muerte de Ciro. También creo que si esto es cierto y, al estar dilatándose tanto las investigaciones, parecería que se están encontrando situaciones difíciles de explicar. Entonces presumo que la cosa rayaría por los linderos de lo inexplicable y extraño muy extraño. Y Rosario tendría que haber asistido a un evento completamente insólito, que la dejó al borde de la locura.
Opino también, que esta señora, debe de haber contado esto a sus padres y abogados y, ellos le han aconsejado que no diga nada, porque si no, la declararían loca, o, se pensaría que estaría tratando de ocultar un asesinato, que en mi modesto modo de pensar, creo que no fue tal.
¿Por qué demoran tanto las investigaciones? ¿Qué es lo que no se explican? Ojalá me equivoque, y las cosas se sepan pronto; porque de lo contrario, toda hipótesis cabe en lo posible.

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