MARTÍN PRÍNCIPE
Mi lugar de residencia, es en el distrito de Lince, de esta gran Lima Metropolitana. Distrito que como muchos de Lima, tiene zonas diferenciadas con relación al poder económico de sus habitantes. Zonas altamente residenciales y, zonas muy populosas.
¿Y por qué hago esta aclaración?: Porque quiero hacer una crítica abierta y tajante a nuestro alcalde; el señor Fortunato Martín Príncipe Laines. Y este podría ser el comienzo - (de mi parte) - de una campaña, para que este señor, no vuelva nunca más a la alcaldía; ya que me he visto afectado directamente por la ineficiencia de su trabajo.
El lugar de mi residencia, está justamente en el sector populoso del distrito. La municipalidad está en esta zona. El señor alcalde vive en la zona residencial. Pero no es que esté mal esto. Si tiene la suerte de vivir en esa zona, bienaventurado sea. Lo malo de este asunto es lo siguiente:
Anoche (viernes 20 de enero del año en curso – 2011) - no podría decir exactamente en qué lugar fue de mi cuadra – pero se desató a media noche una tremenda bulla infernal, que no nos dejaba descansar (dormir). Se supone que era una fiesta, con equipo de sonido a todo volumen, con gritos y alaridos de sus festejantes, escuchando (y bailando se supone) el famoso perreo. Inmediatamente llamé a “serenazgo” para que pusieran tranquilidad en la zona. Serían las doce y media de la noche cuando realicé la llamada telefónica. La persona que me contestó el teléfono, me pidió mi nombre y, dijo que inmediatamente irían al lugar de los hechos. Tres y media de la mañana, y la bulla seguía. Y ojo, que estoy al día con el pago de mis tributos municipales. Mi esposa y yo tuvimos que tomar un ansiolítico para poder dormir, y no sé exactamente a qué hora nos habremos quedado dormidos por el efecto de las pastillas.
Si en este artículo hago mención de las zonas, tanto residenciales, como populosas del distrito, es porque he llegado a la siguiente conclusión: Nuestro alcalde; es selectivo con su trato a los vecinos del distrito. Los de las zonas populosas, no tienen derecho a la tranquilidad, los de las zonas residenciales, si. Y esta actitud, se las debe comunicar a su serenazgo, para que no hagan caso a las quejas de las zonas populosas, pero sí a las de las zonas residenciales. De lo contrario, estaría manifestando una tremenda ineficiencia, para contratar al personal de serenazgo, que no hace bien su trabajo. Una de estas dos debe ser la razón de semejante ineptitud.
Por otro lado y como para agregarle más motivos de ineficiencia a su gestión. En Lince, proliferan los burdeles “clandestinos”, prolifera la micro comercialización de drogas, prolifera la delincuencia, y Lince se ha convertido en el primer distrito, con más hostales y más discotecas de Lima Metropolita (eso en relación a su área geográfica por su puesto, Lince es chiquito).
Para terminar este artículo quiero transmitir una inquietud de mi parte que ojalá no se convierta en realidad, porque estaríamos hablando de tragedia, tras tragedia. La velocidad que utilizan los vehículos al pasar por nuestro distrito (tanto en las avenidas Arenales, Arequipa, Petit Thouars, Merino y, el cruce de la avenida Pardo que luego se convierte en Canevaro): es extremadamente alta en velocidad. Si bien es cierto que existen semáforos; lo cierto es que los vehículos (combis, ómnibus – medianos y grandes - y automóviles particulares) transitan a gran velocidad por estas arterias viales.
Existen unos ómnibus enormes de color amarillo de la línea 41, que pareciera que cuando entran a nuestro distrito y por la zona del mercado Lobatón en Merino, aumentan adrede la velocidad de sus moles. Esto es peligrosísimo, porque esa parte es altamente urbana, con mucho tránsito de personas a pie.
Son muchos los aspectos de nuestro distrito, que Martin Príncipe, está dejando de tomar en cuenta. Y sobre todo, porque nuestro distrito es pequeño, y no creo que sea tan difícil controlarlo. Esperemos que esta inacción, no sea por intereses creados.
